Motivación deportiva: Cómo aumentarla. Sus claves.

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Motivación es el fundamento de todo esfuerzo deportivo. Sin un deseo y determinación de mejorar tus aptitudes deportivas, todos los demás factores mentales como el compromiso, intensidad, duración y emociones son menos importantes. Para llegar a ser el mejor atleta que puedes ser, debes estar motivado para hacer lo mejor que puedas y alcanzar tus metas.

La motivación, definida de forma sencilla, es la habilidad de iniciar y persistir en una tarea. Para dar lo mejor de ti, debes comenzar el proceso con el compromiso de mantener tus esfuerzos hasta que consigas tus metas. La motivación en el deporte es tan importante porque debes estar dispuesto a trabajar duro e imponerte a la fatiga, dolor y el deseo de hacer otras cosas. La motivación impactará en todo lo que afecte a tu preparación deportiva: condición física, entrenamiento técnico y táctico, preparación mental, y en general a tu forma de vida (incluyendo tus hábitos de sueño, dieta, estudios o trabajo, y relaciones)

La razón por la que la motivación es tan importante es porque es lo único que contribuye a tu preparación que tú puedas controlar. Hay otros aspectos que no podrás manejar, como tu forma física o tu resistencia, pero las ganas que le pongas a cualquier proyecto en tu vida dependerá fundamentalmente de los factores que te motiven a hacerlo, de las metas que quieras lograr. Y esto está en tu mano. Influirá directamente en el nivel de logros que consigas. Si estás muy motivado para mejorar, entonces podrás trabajar el tiempo y con el esfuerzo necesario para lograrlo.
La motivación también influirá en el nivel de preparamiento cuando comienzas una competición. Si tus rivales compiten a la misma intensidad, no habrá ningún ganador determinado. Pero el atleta que trabaja siempre a máxima intensidad, que no se rinde, y que da siempre lo mejor de sí mismo, es porque está más motivado. Y será el ganador.

Esto se aplica no sólo a lo referido a deportes, sino a todo en la vida en general. Más te esfuerzas, más ganas le pones, más consigues.

Signos de baja motivación

  • Ausencia de deseo de practicar tanto como deberías.
  • No te esfuerzas al 100% en tus entrenamientos.
  • Te ausentas algunos días de entrenar, o los realizas más cortos.
  • Tu esfuerzo no es compatible con tus metas.

¿El esfuerzo es igual a resultado?

Todos tenemos grandes metas cuando comenzamos en el deporte, aspiramos a todos. Si a un grupo de jóvenes deportistas (sean atletas, futbolistas o cualquier otro deporte) les preguntas cuál sería su mayor aspiración, está claro que todos querrían ir a unos Juegos Olímpicos, un Mundial de fútbol, jugar Roland Garrós en tenis… Pero también hay que preguntar cuántas veces hacemos todo lo que somos capaces de hacer para lograrlo. Y es que hay una gran diferencia entre las metas finales en el deporte, y el esfuerzo y empeño para lograr esos objetivos. Si tienes esta desconexión, tienes dos opciones. Puedes optar por hacer tus metas más pequeñas, para que concuerden con el esfuerzo que pones, o buscar aspirar a todo, poniendo todo tu empeño y dedicación necesario para conseguirlo. Tú eliges.

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Claves de la motivación deportiva

Primero, tener motivación significa estar dispuesto a poner el 100% de tu tiempo, esfuerzo, energía, y enfocarlo a conseguir resultados en tu labor, en tu deporte. Implica hacer todo lo que esté en tu mano para ser el mejor deportista que puedes ser.

Las claves de la motivación podríamos clasificarlas en tres:

  • Dirección: Antes de enfocar tus esfuerzos a un solo camino, debes considerar las diferentes direcciones hacia las que puedes ir en tu deporte. Puedes parar de participar completamente, continuar al nivel en el que te encuentras (y entrenar al mismo nivel), o dar lo mejor de ti para ser el mejor atleta que puedes ser.
  • Decisión: Una vez elegida la dirección hacia la que enfocarás tus esfuerzos, te diré que ninguna dirección es mejor o peor, buena o mala, son simplemente opciones, y tu elección dictará la cantidad de tiempo y esfuerzo que pondrás en el deporte, y por ende lo buen deportista que en un futuro podrás ser.
  • Dedicación: Una vez has tomado tu decisión, debes dedicarte completamente a ella. Si quieres ser el mejor atleta que puedes llegar a ser, entonces la dedicación determinará tu motivación. La decisión de ser tu mejor deportista (no sabemos si el mejor, pero sí el mejor que tú puedes ser) implicará una dedicación exclusiva. Si estás dispuesto a ello, entonces tienes la motivación que necesitas.

Cómo aumentar y mantener tu motivación

  • Visualiza tus objetivos a largo plazo: Para ser tu mejor deportista, tienes que invertir muchísimo tiempo y esfuerzo en tu deporte. Y obviamente tendrás bajones de motivación, días en los que te preguntarás si realmente merece la pena.
    Cuando te sientas así, enfócate en tus metas a largo plazo. Recuérdate por qué estás trabajando tan duro, e imagina cómo quieres llegar a ser. Una vez hecho, yo te diré más: estás trabajando tan duro para llegar a ser lo que tú quieras, lo que imaginas, y cumplir tus sueños. Y el único camino para lograr el éxito mañana es trabajar hoy. Grábatelo, recuérdatelo, y no decaigas. Ésto es lo más importante, que no se te olvide jamás.
  • Ten un compañero de entrenamiento: Es muy difícil mantenerte motivado entrenando sólo, y habrá días en los que no querrás estar haciendo deporte mientras tus amigos están haciendo otras cosas. Si estás acompañado, trabajarás mucho mejor. No tienes por qué entrenar con un amigo, simplemente puedes tener un entrenador, un padre… Pero la mejor compañía es alguien que esté más o menos a tu mismo nivel, e ir progresando juntos.
  • Piensa en tu rival: Si tienes un rival, puedes pensar en él mientras entrenas. No digo que te obsesiones, que le odies. La competencia y la rivalidad puede motivarte a trabajar mejor, a conseguir ganarle en la próxima carrera, en el próximo partido. Dentro del juego limpio existe la competitividad, y puedes utilizarla a tu favor.
  • Fíjate objetivos: Hay varias cosas muy gratificantes en el deporte, y que nos motivarán. Tus objetivos no tienen por qué ser llegar a unos JJOO (puede ser, pero en última estancia). Ganar tu próxima carrera, tu próximo partido, será muy reconfortante para tí. Fíjate metas claras, pero también necesitas encontrar la motivación en cosas que pueden parecer pequeñas, pero que implican un buen progreso, y si ganas es porque estás haciendo las cosas bien.
  • Pregúntate a diario: Todas las mañanas, al levantarte, pregúntate “¿Qué puedo hacer hoy para llegar a ser el mejor atleta que puedo ser?”; y antes de dormirte “¿Hice todo lo que pude hoy para ser el mejor?”. Parece una tontería, pero estas dos preguntas te recordarán diariamente cuales son tus objetivos, y te desafiarán a estar motivado para ser el mejor.
  • El corazón de la motivación: Un punto final a la motivación. Las técnicas aquí descritas son efectivas para incrementar tu motivación a corto plazo. Pero la motivación no puede ser adquirida por arte de magia, nadie te la puede dar. La principal motivación que debes tener cuando participas en un deporte es realmente querer participar, que te guste. Esa es la base, y si está fallando, nada de lo siguiente funcionará.
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Recuerda que aquí, en Tu Motivación tenemos una amplia selección que te ayudará a mantenerte siempre motivado, y te intentaremos ayudar a cumplir tus objetivos juntos. Si te has quedado con ganas de más, puedes echarle un vistazo a nuestra selección de artículos sobre Motivación deportiva

1 Comentario

  1. Luis says: Responder

    Gracias, buenos consejos.

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